Devuélveme todas aquellas noches, aquellas en las que esperaba como una tonta la justa hora en la que llegaba a mí uno de esos mensajes tuyos y sin quererlo, me brillaban los malditos ojos.
Devuélveme las ilusiones, los sueños, la alegría, la confianza.
Devuélveme todas aquellas palabras malgastadas en vano.
Todos aquellos intentos de ser dos y no uno y medio.
Todas las razones y explicaciones que no me diste.
Devuélveme las respuestas y llévate todas las preguntas.
Y llévate las mentiras, los complejos, las inseguridades, las sombras y la tristeza.
Sobre todo la tristeza.
Llévate los miedos, las dudas, los incapaces, los imposibles y las verdades.
Llévate la realidad, no la quiero.
Llévate los besos, las caricias, las canciones, los recuerdos, esta mente idiota y rota, llévatelo todo, no lo necesito.
No quiero nada.
Nada que algún día pudiera ser tuyo, o mío, o de nadie, o de ella, o de los dos.
Llévate las murallas, los bucles y las repeticiones. Todas las piedras.
Puedes llevarte el camino si quieres. Qué más da. Ya da igual.
Pero devuélveme a mí el yo que me falta.
Solo pido eso.
@MariaTBLennon
sábado, 15 de noviembre de 2014
domingo, 9 de noviembre de 2014
Losing My Religion.
Creí escucharte reír. Creí escucharte cantar. Creo que pensé que te ví intentarlo, mientras sonaba un dulce Losing My Religion de fondo, y la alegría era palpable entre líneas y versos.
Creí haberte visto ver todo lo que un día no pude, o no pudiste.
Creí saberme inmortal entre aquellos acordes y perderme en aquella galaxia vacía en tus ojos, sin lluvias de estrellas a la vista ni meteoritos impactando en mi epicentro.
Creí haber podido tocar con mis manos la serenidad y haber jugado con la armonía entre mis dedos, haberla moldeado hasta convertirla en la melodía más bella del mundo.
Creí haber confiado en las musarañas de tu cabeza, en las humedades de tus paredes y no haberme hundido con ellas.
Creí haberme perdido entre paradas, esperando el siguiente tren, para por fin, cogerlo, y no dejarlo pasar, como siempre.
Creí haber amado algo digno de amar.
Y nunca creí haberme decepcionado.
Mírame, esta soy yo, perdiendo la fe.
Cada susurro, de cada momento que estoy despierta, estoy eligiendo mi confesión.
Tratando de no perderte de vista, como una idiota herida, perdida y ciega.
Esto es solo una trampa.
Nunca creí haber luchado y rendido, ni dar más de una mitad, nunca creí que mis mecanismos funcionaran por dos y acabaran quedándose en nada.
Que no se puede dar más de lo que uno tiene sin monedas de cambio ni de vuelta.
Que los imposibles siguen siendo inalcanzables y no debí creerme capaz de conseguir aquella victoria.
Que aún seguimos ejecutando aquella novena sinfonía de Beethoven en Gran Bretaña, día tras día.
Que aún seguimos matando el tiempo a hachazos y que nunca dio resultado.
Porque el reloj siempre fue un paso por delante de nosotros y nunca se dejó atrapar.
Llenando el vaso de dudas y sin ninguna respuesta a la que aferrarse.
Desplazarnos en el abismo sin nadie que nos sacara a bailar.
Y pisarnos los pies,
y las razones,
y los sentimientos,
y el arrepentimiento.
Y salir airosos de una guerra que nunca tuvo fin, ni principio.
Ni salidas.
Nada de pasadizos secretos en tu huida. Ni de atajos para partir.
Y aún no he dicho suficiente.
Y tirarme de todos tus aviones sin paracaídas, sin nada que salvar.
Coleccionista de piedras durante el camino, de corazones cada vez más rotos, de hogueras que no llegaron a apagarse, y en las que solíamos saltar continuamente;
añadiendo fuego al humo.
Coleccionista de deudas, aumentando los intereses, reduciendo los gastos, solo para subirlos hasta las nubes, en cualquier momento, y ser un corrupto más en tu vida.
Aquel día en que la Gran Depresión Americana de aquel 29 de octubre de 1929 no tuvo nada que ver con nuestra caída.
Coleccionista de perfecciones cada vez más imperfectas y a su vez imperfecciones que siempre conservaron su perfección. Y la conservan, tan intacta que apenas sabes por qué sigue estando ahí. O por qué lo estuvo. Y si siempre lo estará. De alguna forma, sabes que no debe. Que no debes.
Pero al fin y al cabo, bicho malo, nunca muere.
¿Y qué pasaría si todas esas fantasías vinieran, sacudiéndose?
Ten en cuenta esto; el truco del siglo.
Ten en cuenta esto; el resbalón que me puso de rodillas, fracasó.
Y aún creo que pensé que te ví intentarlo.
Pero eso fue, simplemente, un sueño.
Inténtalo.
Ahora, he dicho demasiado.
@MariaTBLennon
Creí haberte visto ver todo lo que un día no pude, o no pudiste.
Creí saberme inmortal entre aquellos acordes y perderme en aquella galaxia vacía en tus ojos, sin lluvias de estrellas a la vista ni meteoritos impactando en mi epicentro.
Creí haber podido tocar con mis manos la serenidad y haber jugado con la armonía entre mis dedos, haberla moldeado hasta convertirla en la melodía más bella del mundo.
Creí haber confiado en las musarañas de tu cabeza, en las humedades de tus paredes y no haberme hundido con ellas.
Creí haberme perdido entre paradas, esperando el siguiente tren, para por fin, cogerlo, y no dejarlo pasar, como siempre.
Creí haber amado algo digno de amar.
Y nunca creí haberme decepcionado.
Mírame, esta soy yo, perdiendo la fe.
Cada susurro, de cada momento que estoy despierta, estoy eligiendo mi confesión.
Tratando de no perderte de vista, como una idiota herida, perdida y ciega.
Esto es solo una trampa.
Nunca creí haber luchado y rendido, ni dar más de una mitad, nunca creí que mis mecanismos funcionaran por dos y acabaran quedándose en nada.
Que no se puede dar más de lo que uno tiene sin monedas de cambio ni de vuelta.
Que los imposibles siguen siendo inalcanzables y no debí creerme capaz de conseguir aquella victoria.
Que aún seguimos ejecutando aquella novena sinfonía de Beethoven en Gran Bretaña, día tras día.
Que aún seguimos matando el tiempo a hachazos y que nunca dio resultado.
Porque el reloj siempre fue un paso por delante de nosotros y nunca se dejó atrapar.
Llenando el vaso de dudas y sin ninguna respuesta a la que aferrarse.
Desplazarnos en el abismo sin nadie que nos sacara a bailar.
Y pisarnos los pies,
y las razones,
y los sentimientos,
y el arrepentimiento.
Y salir airosos de una guerra que nunca tuvo fin, ni principio.
Ni salidas.
Nada de pasadizos secretos en tu huida. Ni de atajos para partir.
Y aún no he dicho suficiente.
Y tirarme de todos tus aviones sin paracaídas, sin nada que salvar.
Coleccionista de piedras durante el camino, de corazones cada vez más rotos, de hogueras que no llegaron a apagarse, y en las que solíamos saltar continuamente;
añadiendo fuego al humo.
Coleccionista de deudas, aumentando los intereses, reduciendo los gastos, solo para subirlos hasta las nubes, en cualquier momento, y ser un corrupto más en tu vida.
Aquel día en que la Gran Depresión Americana de aquel 29 de octubre de 1929 no tuvo nada que ver con nuestra caída.
Coleccionista de perfecciones cada vez más imperfectas y a su vez imperfecciones que siempre conservaron su perfección. Y la conservan, tan intacta que apenas sabes por qué sigue estando ahí. O por qué lo estuvo. Y si siempre lo estará. De alguna forma, sabes que no debe. Que no debes.
Pero al fin y al cabo, bicho malo, nunca muere.
¿Y qué pasaría si todas esas fantasías vinieran, sacudiéndose?
Ten en cuenta esto; el truco del siglo.
Ten en cuenta esto; el resbalón que me puso de rodillas, fracasó.
Y aún creo que pensé que te ví intentarlo.
Pero eso fue, simplemente, un sueño.
Inténtalo.
Ahora, he dicho demasiado.
@MariaTBLennon
lunes, 27 de octubre de 2014
Another day.
Estar...parado, sentado, mirando...preguntándote si la vida es algo así como un cúmulo de sensaciones o experiencias o todo junto, si es una mezcla entre aquello que queremos ser, aquello que decimos que queremos ser o aquello que somos (o fuimos). No consigo encontrarme entre la gente, en este camino que ahoga de baches y curvas, a medio gas...Me he perdido en mi propia piel, ni siquiera es la mía.
Arreglando cuentas, saldando errores, y nunca terminan de cuadrar, cada nuevo número sobrepasa un límite inesperado, desconocido.
Investigas, inspeccionando, que ha podido salir mal o mejor dicho que es lo que ha salido bien. Aprendes, te levantas, sufres.
El dolor está ahí, solamente cambia de estado. Cada día se disfraza de un color distinto y a veces (muy a menudo) suele repetir prenda constantemente. Saber que nada está escrito, o quizás todo lo esté, quizás está en mi mano hacerlo. El jodido blanco y negro, el jodido blanco y negro que oscurece
La verdad es una mentira a largo plazo y la mentira una verdad inconsciente, de esas que acaban quemando en tu propia llama. Cruzar límites, jugártela, apostar todo a nada y perder. O ganar, quién sabe. Solo sé que la distancia es eso que no nos atrevemos a mirar por miedo a quedarnos lejos. La soledad es ese miedo a desaparecer. Tachar mapas. Trazarlos. Encontrarse. Perderse. Encontrarse. Y continuar tu camino. Y prosperar. Y sentir. Y cambiar. Y conseguir. Y vivir. Y nunca, nunca, mirar atrás.
O no.
Arreglando cuentas, saldando errores, y nunca terminan de cuadrar, cada nuevo número sobrepasa un límite inesperado, desconocido.
Investigas, inspeccionando, que ha podido salir mal o mejor dicho que es lo que ha salido bien. Aprendes, te levantas, sufres.
El dolor está ahí, solamente cambia de estado. Cada día se disfraza de un color distinto y a veces (muy a menudo) suele repetir prenda constantemente. Saber que nada está escrito, o quizás todo lo esté, quizás está en mi mano hacerlo. El jodido blanco y negro, el jodido blanco y negro que oscurece
La verdad es una mentira a largo plazo y la mentira una verdad inconsciente, de esas que acaban quemando en tu propia llama. Cruzar límites, jugártela, apostar todo a nada y perder. O ganar, quién sabe. Solo sé que la distancia es eso que no nos atrevemos a mirar por miedo a quedarnos lejos. La soledad es ese miedo a desaparecer. Tachar mapas. Trazarlos. Encontrarse. Perderse. Encontrarse. Y continuar tu camino. Y prosperar. Y sentir. Y cambiar. Y conseguir. Y vivir. Y nunca, nunca, mirar atrás.
O no.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Let it Be.
Dejarse llevar.
La vida es demasiado corta como para medir distancias.
Como para vivir entre humos de relojes.
El mar a mis pies.
La sal en mis labios.
El viento en mi pelo.
Deslizándose en mi piel.
Verdades enterradas, entre olas.
Un cielo paralelo.
Y un infierno en mis manos.
Una canción que suena de fondo, y que mece mi voz al son de tus pasos.
Habla ahora o calla para siempre,
la nada es invisible a ojos que no ven,
que no creen,
que no quieren ver.
Volver al naufragio de tus versos y hundirme con ellos.
Acabar en una isla perdida en tus ojos.
Perderme y no encontrarme.
Y no pedir ayuda.
Nada de mensajes embotellados.
Ayúdame a dormir.
Estoy cansada de barcos varados en tu espalda, de tempestades a media voz.
Necesito otra calada.
Ayúdame a volver, porque hace tiempo que perdí el rumbo a casa...
La vida es demasiado corta como para medir distancias.
Como para vivir entre humos de relojes.
El mar a mis pies.
La sal en mis labios.
El viento en mi pelo.
Deslizándose en mi piel.
Verdades enterradas, entre olas.
Un cielo paralelo.
Y un infierno en mis manos.
Una canción que suena de fondo, y que mece mi voz al son de tus pasos.
Habla ahora o calla para siempre,
la nada es invisible a ojos que no ven,
que no creen,
que no quieren ver.
Volver al naufragio de tus versos y hundirme con ellos.
Acabar en una isla perdida en tus ojos.
Perderme y no encontrarme.
Y no pedir ayuda.
Nada de mensajes embotellados.
Ayúdame a dormir.
Estoy cansada de barcos varados en tu espalda, de tempestades a media voz.
Necesito otra calada.
Ayúdame a volver, porque hace tiempo que perdí el rumbo a casa...
martes, 2 de septiembre de 2014
Simulacro.
''Cada día te quiero más, ¿habrá un límite?''. Lo hay, por supuesto que lo hay, de hecho, lo has sobrepasado, qué digo sobrepasado, lo has masacrado, lo hemos masacrado.
Dices que esto es algo realmente serio y real. Pero lo que no sabías es que realmente esto era una ficción barata y de chiste. Un chiste realmente malo.
Lo he intentado todo pero no funciona. Creo que tú también has hecho suficiente.
¿Sabes esa sensación de sentirte un segundo plato? ¿De ser un maldito sucedáneo?
¿Una opción cualquiera, un consuelo? ¿Una simple deuda, un karma? Sí, creo que sí que lo sabes.
Me he dejado la piel, te la he regalado y apenas te conozco.
Has sido luz de esperanza entre tanta oscuridad.
Alumbrando un largo túnel cuya salida no daba al exterior.
Funcionó, ¿sabes?
Pero algunas bombillas se funden y pierden intensidad. La luz se vuelve tenue y en mi mente suena la alarma de simulacro. Y de repente, desaparece, así, sin más.
Y quedo sumida por una oscuridad ya familiar, conocida.
Y la esperanza desvanecida quema en una piel que nunca fue tuya,
ni siquiera fue mía,
quizá carezca de propiedad.
El reloj sigue atado a mis pies y ya pesa.
Estoy cansada de esperar algo que nunca llega,
de rascar piedra en este túnel que siempre vuelve a derrumbarse a tu paso.
Me quedo con el consuelo de volver a creer en algo.
De unos instantes de pura felicidad desvaneciente entre mis dedos,
deslizándose,
como aquella arena,
en aquel reloj,
de aquella condena.
lunes, 25 de agosto de 2014
Tira otra vez.
Hablemos de cuando tus ojos se tornan lluvia y se precipitan sobre mí. De las veces que me quedé afónica a base de gritar que te quedaras y tú, básico y anémico, tan solo te quedabas en aquella vieja puerta desgastada por el tiempo y las vivencias, mirando hacia la nada, con aquella mirada incapaz en la que solamente tú conocías la dirección correspondiente, mientras susurrabas un triste y cansado <<adiós>>, que siempre sonaba a un jodido <<hasta luego>>.
Las veces que acabé muda envasando gritos y silencios al vacío, contemplando otras de tus marchas y desee estar ciega.
Las veces que perdí el tacto de no tocarte. Sorda de palabras resonantes e inútiles como si de sal en la herida se tratara.
Las veces que intenté intentarnos e inventabas miles de excusas por miedo a fallar(nos). Todos los malditos laberintos que edificaste y edifiqué y en los que siempre, y de una manera inexplicable estabas a la vuelta de la esquina. Y vuelta a empezar nuestro incansable ritual de círculos viciosos.
Me he dejado la voz en explicaciones cuyo eco era la única respuesta. En todo tipo de canciones al cantarte. Y el corazón acabo ronco de imaginarte suplicando una más.
Y entonces, apareces, y actúas como si nada, trayéndome paz en otra de tus malditas treguas que siempre acaban en una guerra aún peor. Alzo mi bandera blanca. El último cigarro y adiós. Nunca se me han dado bien las despedidas.
Aún necesito saber si queda vida después de perderte, aunque me niegue a aceptarla...
@MariaTBLennon
Las veces que acabé muda envasando gritos y silencios al vacío, contemplando otras de tus marchas y desee estar ciega.
Las veces que perdí el tacto de no tocarte. Sorda de palabras resonantes e inútiles como si de sal en la herida se tratara.
Las veces que intenté intentarnos e inventabas miles de excusas por miedo a fallar(nos). Todos los malditos laberintos que edificaste y edifiqué y en los que siempre, y de una manera inexplicable estabas a la vuelta de la esquina. Y vuelta a empezar nuestro incansable ritual de círculos viciosos.
Me he dejado la voz en explicaciones cuyo eco era la única respuesta. En todo tipo de canciones al cantarte. Y el corazón acabo ronco de imaginarte suplicando una más.
Y entonces, apareces, y actúas como si nada, trayéndome paz en otra de tus malditas treguas que siempre acaban en una guerra aún peor. Alzo mi bandera blanca. El último cigarro y adiós. Nunca se me han dado bien las despedidas.
Aún necesito saber si queda vida después de perderte, aunque me niegue a aceptarla...
@MariaTBLennon
domingo, 15 de junio de 2014
Garantizado.
Con la rodilla en el suelo no se puede ser libre, levantando una copa vacía pido silencio. Que todos mis destinos acepten al que hay en mí.
Y así pueda respirar...
Hay círculos que crecen y se tragan a la gente que se pasa media vida diciendo ''buenas noches'' a esposas a las que nunca comprenderán. Tengo una mente llena de preguntas y un maestro en el alma.
Sí, de eso se trata...
No te acerques más o me tendré que alejar, fuerzas enormes me atraen hacia otros lugares. Pero si hubo alguien por quien me habría quedado
esa persona serías tú...
La gente con la que me encuentro está en jaulas que ellos mismos compraron. Tienen una idea equivocada de mi viaje errante y de lo que soy yo.
Tengo mi indignación, pero mis pensamientos son puros.
Estoy VIVO...
El viento sopla en mi pelo y siento que formo parte de todo.
Bajo mis pies hay un camino que desaparece, muy tarde en la noche, escucho a los árboles que cantan con los muertos en las alturas...
Confía en mí mientras busco lo que soy.
Considérame como un satélite que sigue por siempre en órbita.
Conozco todas las reglas, pero ellas no me conocen a mí.
Te lo garantizo...
Guaranteed- Eddie Vedder
@MariaTBLennon
Y así pueda respirar...
Hay círculos que crecen y se tragan a la gente que se pasa media vida diciendo ''buenas noches'' a esposas a las que nunca comprenderán. Tengo una mente llena de preguntas y un maestro en el alma.
Sí, de eso se trata...
No te acerques más o me tendré que alejar, fuerzas enormes me atraen hacia otros lugares. Pero si hubo alguien por quien me habría quedado
esa persona serías tú...
La gente con la que me encuentro está en jaulas que ellos mismos compraron. Tienen una idea equivocada de mi viaje errante y de lo que soy yo.
Tengo mi indignación, pero mis pensamientos son puros.
Estoy VIVO...
El viento sopla en mi pelo y siento que formo parte de todo.
Bajo mis pies hay un camino que desaparece, muy tarde en la noche, escucho a los árboles que cantan con los muertos en las alturas...
Confía en mí mientras busco lo que soy.
Considérame como un satélite que sigue por siempre en órbita.
Conozco todas las reglas, pero ellas no me conocen a mí.
Te lo garantizo...
Guaranteed- Eddie Vedder
@MariaTBLennon
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
