jueves, 6 de agosto de 2015

Quizás...

Una mirada furtiva.
Un amor pasajero.
Levantas levemente la vista de tu copa rota,
y la posas en mis ojos vacíos.

Llenas de vida el instante en el que habito.
Y me cubre la emoción de las palabras no dichas,
flotando alrededor,
esperando una respuesta.

Esperando que alguien dé el primer paso,
se atreva a agarrarlas y proyectarlas sin miramientos;
hacia el centro de este ataque.

Esperando que hagan su efecto.
A sabiendas de que lo hará.
Esperando que otra de aquellas miradas se abalance,
y alguna sonrisa tome la iniciativa.

Esperando una señal que nunca llega,
porque la dejamos pasar.
Porque de esperar, la cosas pasan de largo.

Y porque a veces hay que retorcerse por dentro y actuar.
Morder la vida con todas tus ganas,
sin miedo a equivocarse.

Y así fue como un cruce de miradas
ocultó la conexión infinita de dos preguntas sin respuesta;
por no llegarse a formular.

Y así fue como cada uno prosiguió su camino,
con el pensamiento equivocado.
Y guardando en las manos todo lo que nunca llegó a sucederse.

@MariaTBLennon

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