cambiarme de sitio los huesos.Amontonarme los recuerdos y soplar.
O desordenarme los versos y los besos si te atreves.
Y gritar.
Puedes desatarme de pies y manos,
y dejarme correr.
Contarme los días uno a uno,
y ordenar el calendario desde
antes y después de tus pasos.Desde el tú hasta el yo.
Puedes detenerme el tiempo y confundirme el compás.
Puedes anudarme las semanas en segundos,
y dejarlas correr.
Pero cómo le digo yo a mi infierno que ya me han salido las alas,
y que no pienso volver a partírmelas más,
que ya no puedes tocarlas.
Cómo le digo yo a mi puerta que no te espere más.
Que ya no puedes pisar mis paredes.
Ni mucho menos echarlas abajo.
Porque nada de esto te pertenece.
Porque hoy soy más mía que nunca.
Y porque no voy a permitir que otro estúpido pasajero soplo de aire
apague ni un mínimo de mi luz.
Porque yo sola luché para
conseguirla y yo sola lucho para mantenerla.Que nunca fuiste hasta el final de la puta tierra,
y mucho menos más allá.
Que yo sola me recorrí hasta el último milímetro para encontrarme.
Que este sastre no teje más sonrisas para tí,
porque ahora
se dedica a coserse las propias.Que se cansó de callar, y de aguantar,
pues es mejor que llegue antes el estallido que la implosión.
Porque ese tren ya dejó de pasar hace mucho tiempo,
y esta estación ya no es la misma.
@MariaTBLennon
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