Tú, hacia Júpiter, yo hacia Marte.
A veces pienso que nuestro destino estaba marcado,
que estábamos milimétrica-mente hechos a medida para encontrarnos y
des-encontrarnos en todas las estaciones,
buscando nuestro propio mes de Abril.
Para conocernos y desconocernos,
como el que esconde siempre una bala entre la manga.
Para querernos demasiado,
y dejar de querer a nuestra propia existencia.
A veces pienso,
que cuando estábamos juntos, desaparecía el jodido Sistema Solar,
pero nunca se alineaban nuestros cuerpos ni estelas.
Que había lluvia de meteoritos,
y una lluvia de estrellas cada noche en mis ojos.
-y un par de agujeros negros (infinitos)-
Que podíamos pedir todos los deseos que quisiéramos,
porque los cometas siempre estuvieron de nuestro lado.
Pero sabíamos que al alba todos desaparecerían.
Porque siempre había algún satélite rondándonos.
Y aún así,
fuimos capaces de ocasionar cientos de eclipses a los ojos de los mortales.
Pero con el tiempo,
no pudimos resistir la curiosidad por investigar otras órbitas.
Aún dejando siempre nuestro abrazo en otra parte...
Tú, hacia Marte, y yo, hacia Júpiter...
@MariaTBLennon
No hay comentarios:
Publicar un comentario