domingo, 1 de febrero de 2015

Damaged Danger.

Ella era como mirar un agujero negro, absorbente,
era inevitable atraparte en él, y lo permitías,
de hecho lo deseabas.

Era como mirar un espejo sin reflejo, que no devuelve nada,
tan solo una visión de ti mismo,
girando alrededor de su órbita.
No saliendo nunca más.

Eras capaz de ver los jodidos planetas alineándose en su cuerpo,
formando la constelación más triste y hermosa,
que cualquier ojo (no) humano pudiera captar.

Y entonces ella te sonreía,
con esa sonrisa suya tan frustrante de ''No me conoces, y nunca lo harás.''
Y sientes miedo, mucho.

Y eres capaz de ver a esos fantasmas revoloteando a su alrededor,
e intentas espantarlos.
Una y otra vez.
Pero siempre vuelven.
Y de nuevo, te acostumbras a la continua pérdida.

Y ella te observaba, con esa mirada ausente,
de la que nunca sabías realmente su dirección.
A veces parecía mirar la nada misma.
La auténtica nada.

Y mirar sus ojos era como asomarse a dos grandes precipicios.
Y te veías a ti. a través de sus ojos, cayendo en ellos.
Cada vez más abajo, como si una gravedad inminente te empujara.
Y aún querías luchar. Por ella. Por ti.

Ella piensa que nadie se da cuenta,
pero su dolor es tan evidente que es imposible no hacerlo.
Si le pones un mínimo interés.

Empaquetada a base de pastillas y drogas de diseño,
con tal de no existir en el mundo durante un largo tiempo,
ahogándose en una botella de whisky barato.

Y todo el mundo piensa que ella no aguantaría ni un día en el mundo real.
Pero lo que ellos no saben, no conocen, y no conocerán
es pasar una noche en el suyo.

Ella huía y huía;
De los problemas. De la ciudad.
De la gente. Del amor.
De sí misma.
Y siempre volvía a dar con ella.
Nunca se habían llevado demasiado bien.

Por alguna razón ella piensa que nació al revés del mundo.
Ama a la gente que odia.
Odia a la gente que ama.
Todo da vueltas; y sigue sin encontrarse entre la multitud.

Posee un método infalible para evitar roturas,
para evitar que le rompan el corazón.
Y este es mostrar que no tiene. Pensar que no tiene.
Y actuar como tal.
Nunca le importaron realmente las consecuencias.

Le asusta la oscuridad pero no más que una cargante cantidad de luz,
que pueda cegarla.
Pues ambos extremos son horribles.

El amor la hace débil.

Sentir.

Algo.

Es nuevo para ella.

Pierde facultades.

Y fuerzas.

Y se derrumba.

Y ya nada,
ni nadie,
podrá hacer que vuelva a ser la misma de antes...


@MariaTBLennon



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