domingo, 11 de mayo de 2014

Epitafio 505.

De un cañón como ese, salió una bala perdida como yo, un barco varado en una deriva sin timón al que agarrarse, el clavo apagado que quiso sacar un clavo aún ardiente, la deuda de platos rotos por pagar y por supuesto, el resto de las cenizas que todo tu derrumbe dejó, el pozo con fondo, y ya he tocado bastante. Ser sin estar y querer sin poder. Paradojas inútiles de la vida. Subir a trenes en plena marcha que nunca llevan a ninguna parte, vivir en los descarrilamientos de los que pasaron y las ganas de querer lanzarte al vacío del siguiente. Ser las dos caras en una misma moneda. Tu mismo polo opuesto. El lado gris y apagado frente al alegre colorido. Vivir en una jodida montaña rusa, a todo gas, con la adrenalina por las venas y sin freno ni marcha atrás. Entre la amarga incertidumbre del saber, querer, poder. Entre puentes indestructibles o a punto de derrumbarse. En el as entre la manga. En las cartas que nunca se jugaron (o enviaron). En todas las cosas que jamás dijimos ni se dijeron. Transformarme en pluma y papel, esconderme tras cada palabra, ser vacío en tinta y tinta entre tanto vacío. Volar tan lejos hasta no saber en que punto del límite me encuentro, rozar el aire y el suelo, quemarme en trazos y agua, para rescatarme en fuego, arder en llama y ceniza, entre ruina y escombros y encontrarme tras el humo desvaneciente de tus ojos.
Quizá solo otro intento de ser uno de esos poetas malditos que provocan seísmos en todo tu interior, provocando derrumbes que ni siquiera pudieron imaginar ser capaces de crear, y colocando cuidadosamente un jodido epicentro en tu corazón y en tu mente. Solo que aún me queda mucho en la escala del dolor. Sinceramente, prefiero saber de todo y no hablar de nada a hablar de todo y no saber nada. Una persona cuya estructura sea un por qué constante y sin respuesta. Avanzar sin miedo ante nada, ni siquiera ante la misma muerte, atrapar expectativas y sueños, destruir tópicos y utopías. Amasar nubes entre mis manos y darles la forma que tú prefieras. Conquistar a la inmortalidad. Dejar huellas imborrables. Saber de fuego, agua, tierra y aire en amor, vida, música y libros.

@MariaTBLennon



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